Es difícil perder a un amigo. Es complicado ver como esa persona es capaz de hacer su vida sin que tú estés en ella. Pero lo que si es jodido, es perder a un mejor amigo. Es difícil ver como día a día la confianza iba a menos. Saber que algo no iba bien después de todas las peleas superadas, y ese 'empezamos de 0'. No. No fue suficiente. Y si hay algo peor, es que esa persona te lastimara, que por una cosa u otra, dejara tu confianza hecha añicos. No la confianza en esa persona, si no en ti misma. En hacer que andes con un pie por delante de los demás, haciendo responder antes de tiempo, porque piensas que la otra persona, piensa igual que ella. Adelantarte a los movimientos del otro, a sus ideas. Equivocandote. Chocandote una y otra vez con la misma piedra. Y seguir sin aprender. Lastimando a los demás con tus ideas absurdas, por hacer a los demás desconfiar de ti, como lo hacia esa persona. La cosa es que esa persona me ha otorgado el don de cagarla, y bastante bien además, ya que por adelantarme a las cosas, me pierde la boca.
25 de julio de 2012
BFF
Es difícil perder a un amigo. Es complicado ver como esa persona es capaz de hacer su vida sin que tú estés en ella. Pero lo que si es jodido, es perder a un mejor amigo. Es difícil ver como día a día la confianza iba a menos. Saber que algo no iba bien después de todas las peleas superadas, y ese 'empezamos de 0'. No. No fue suficiente. Y si hay algo peor, es que esa persona te lastimara, que por una cosa u otra, dejara tu confianza hecha añicos. No la confianza en esa persona, si no en ti misma. En hacer que andes con un pie por delante de los demás, haciendo responder antes de tiempo, porque piensas que la otra persona, piensa igual que ella. Adelantarte a los movimientos del otro, a sus ideas. Equivocandote. Chocandote una y otra vez con la misma piedra. Y seguir sin aprender. Lastimando a los demás con tus ideas absurdas, por hacer a los demás desconfiar de ti, como lo hacia esa persona. La cosa es que esa persona me ha otorgado el don de cagarla, y bastante bien además, ya que por adelantarme a las cosas, me pierde la boca.
13 de julio de 2012
You're one in a million!
Cuando casi estas tocando una de tus metas. Cuando parece que vas a empezar a volar, alguien te quita las alas. Te sientes fuera de todas las posibilidades, te has quedado desesperanzada. Y entonces es cuando empiezas a envidiar a toda esa gente que va a cumplir sus sueños por ti, que ellos si van a poder alcanzar la meta. Su meta. Tu meta. La meta que no te han permitido conseguir. En ese momento te replanteas las posibilidades que tienes para lograr lo que quieres. Para alcanzar esa meta. Una entre un millón. Deseas con todas tus ganas ser esa una, destacar entre todos los demás. Y ahí vuelves a sentir esa envidia, envidia del que ha sido la excepción a todos los demás, de ese uno entre un millón.
Sentir envidia es creer que uno tiene derecho a algo, que la vida nos debe algo y que es injusto que nos lo niegue. Pero la vida no nos debe nada, tenemos todo aquello por lo que hemos luchado. Y por todo lo demás, por lo que de verdad queremos hay que luchar.
Sentir envidia es creer que uno tiene derecho a algo, que la vida nos debe algo y que es injusto que nos lo niegue. Pero la vida no nos debe nada, tenemos todo aquello por lo que hemos luchado. Y por todo lo demás, por lo que de verdad queremos hay que luchar.
Ahí, la envidia se convierte en deseo, y el
deseo en motor.
9 de julio de 2012
Atrevete a decir que la perfección no existe.
Pero atrevete a decirlo cuando te mire a los ojos y te saque una sonrisa, que no sepas que decir, y automáticamente te responda con un beso. Que te haga rabiar simplemente para abrazarte y decirte 'No te enfades, que era broma'. Que te hable a todas horas para recordarte que te echa de menos, que no deja de pensar en ti, y que ni te imaginas las ganas que tiene de verte. Que te mire y no te diga nada más. Que te vuelva totalmente loca, haciendo que no digas nada más que tonterías. Tonterías que le hacen sonreír mientras te mira de reojo y te dice '¡pero mira que eres pava!', y que una vez más, sonrías tu también. Hazle rabiar un poco, abrazale, dale un beso, y lo verás de nuevo sonreír. Intenta mantenerle la mirada durante 5 segundos sin sonreír, sientate a su lado y procura no tener el pulso como a mil por hora... que no te entre esa taquicardia. Si no te enamora de la manera en que lo ha hecho conmigo, si no sientes esas mariposas en el estomago... entonces, atrevete a decir que la perfección no existe.
ETERNO 9.
ETERNO 9.
18 de junio de 2012
Por la manera en que cambiaste mis planes-
Llevan razón aquellos que dicen que la felicidad llega cuando menos la esperas. Que un día sin darte cuenta has encontrado la razón por la que dejar de fingir sonrisas, y por la que a veces dejas de dormir. Si, hablo de esa persona. Esa persona que conoces un día sin venir a cuento, y que sin más se ha hecho parte de tu vida. Quizá era cosa del destino conocernos, o quizá no, la cosa es que lo hicimos, y nada me hace más feliz ahora mismo.
Es despertarme y saber que vas a estar ahí, salir a la calle y tener la seguridad de encontrarme contigo, llegar a mi casa y poder escribirte.
Es todo, y a la vez se resume en nada. Amor. ¿Necesitas algo más? Te aseguro que yo no. Podría tirarme días enteros a su lado, que juraría que no me cansaría nunca. Si, no ha pasado más que una semana desde que empezó esta historia, pero la he vivido con tanta intensidad que juraría conocerle desde hace muchísimo más.
Y si hay algo que se, es que como tú, no hay ninguno.
Es despertarme y saber que vas a estar ahí, salir a la calle y tener la seguridad de encontrarme contigo, llegar a mi casa y poder escribirte.
Es todo, y a la vez se resume en nada. Amor. ¿Necesitas algo más? Te aseguro que yo no. Podría tirarme días enteros a su lado, que juraría que no me cansaría nunca. Si, no ha pasado más que una semana desde que empezó esta historia, pero la he vivido con tanta intensidad que juraría conocerle desde hace muchísimo más.
Y si hay algo que se, es que como tú, no hay ninguno.
15 de junio de 2012
Sé que te quiero, simplemente lo sé, cuando te miro, y me estremezco, cuando me sonries, y me vuelvo loca, cuando me pierdo en tu mirada, cuando rozo tu piel, cuando escucho tu respiración que me pone los pelos de punta, cuando te veo, y mi corazón late más fuerte que nunca...sé que te quiero como a nadie.
5 de junio de 2012
Improbable mejor que imposible.
Hace poco, leí que con 50 años habremos
conocido a lo largo de nuestra vida a unas veinte mil personas. Haciendo una
regla de tres, obtuve que un joven de 17 años, habría conocido aproximadamente
a 6800 personas. Pongamos, que la mitad de esas personas, es decir 3400, son
hombres, y la otra mitad, mujeres. Y supongamos que de esos 3400, solo un
tercio están dentro del margen de edad en el que se incluyen todas las personas
con las que podríamos tener una relación. Es decir, descartamos dos tercios,
donde se encontrarían personas de las que nunca podríamos enamorarnos
(familiares cercanos, ancianos…). Nos queda el siguiente número: 1133’3333…
pero redondeando, pongamos unas mil. De todas esas personas, nos enamoraremos de
una sola… estamos hablando de 1/1000. Y a su vez, esa persona, se enamorará de
una sola entre 1000. De esta manera, la probabilidad de que la persona de la
que uno se enamora sea precisamente la persona que se enamora de uno, es según
las matemáticas 1/1000 x 1/1000, lo que es igual a una posibilidad entre
1.000.000. Así que, si se diera esa improbable situación de poder estar con la
persona que quieres, si el destino ignorase 999.999 otras opciones y
convirtiera esa probabilidad que había entre un millón, en un hecho, en una
realidad… ¿qué sentido tendría no aprovecharla? ¿Qué más da lo que venga luego?
¿Qué importa lo complicadas que sean las circunstancias?
Si lo más difícil, lo
que tenía una posibilidad entre un millón de ocurrir, ya ha ocurrido.
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